En este preciso instante me encuentro fumando un cigarrillo imaginario, y he llenado la habitación de humo.
Ciertos fantasmas me molestan, se ríen de mi, me golpean con un chipote chillón y escupen llamas letradas.
Sabía que pasaría, claro que sí, pero es mas fácil cerrar los ojos y creer que la serenidad aun reina. No, no voy ponerme a criticar a x, y o z. Tampoco voy a autocriticarme ni desangrarme sobre un teclado tras beber una cocacola. Hoy recordé que puedo mover las orejas y mis lentes se mueven con ellas. Me encanta esa impaciencia y como te desesperas, como te retuerces chillando como un ternero buscando a mamá vaca. El chino mandarín es mas fácil que el cantonés. Aún conservas esa suavidad. No me hagas llorar la próxima vez. Estoy confiando en tí. Te das cuenta de lo difícil que es eso? Me gusta rodearme de gente alegre. Alegre, pero no imbécil. Alegre de una forma epidémica. Alegre como la sarna y la diarrea. Los rencores son para gente troglodita, al igual que los besos. Debería mandarte a cortar esas manos, han crecido mucho. El cigarrillo fue sólo para sentirme cool y bohemia. Al igual que este blog, este post, este pseudónimo y todas las palabras rebuscadas, al igual que la policía verde.
Me sacan de aquí. Sufro ='(
jueves, 2 de octubre de 2008
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